FOIE GRAS
En el caso de este paté la historia empieza con patos o gansos que a partir del cuarto mes de vida normal son sentenciados a terminar en una distinguida mesa. A partir de ese momento estos animalitos de Dios son llevados a pequeñas jaulas donde comenzarán a disfrutar sus últimas semanas de su corta vida.
Estos animales son hiper alimentados con maizena adicionada con grasa porcina, aproximadamente consumen tres kilogramos por día, lo que equivaldría en los humanos a consumir doce kilogramos de fideos por día. Para convencerlos ya que muchas veces pierden el apetito y se niegan a ingerir, el ave es inmovilizada y se le coloca por el pico, un embudo con un tubo de metal que a veces es de cuarenta centímetros y se le introduce a presión el alimento tres veces por día.. Algunos criadores le coloca un elástico alrededor del cuello para evitar que vomiten, juntamente con esta sutil alimentación el animal es inmovilizado para que no gaste energías y se deposite tejido graso en todo su cuerpo pero especialmente en el ámbito hepático.
Se produce en el hígado lo que se denomina degeneración grasa hepática, que es producida por acumulo graso e imposibilidad de movilizar grasa del hígado hacia la periferia ya que carece de lo que se denomina sustancias lipotrópicas, exactamente mecanismo que precede a la cirrosis hepática en los humanos que consumen excesivamente alcohol.
El hígado aumenta diez veces su peso normal de 120 gramos pasa así a pesar 1300 gramos, este aumento exagerado genera trastornos de todo tipo sobre todo respiratorios ya que existe una compresión pulmonar. ,Esto también es acompañado por intenso dolor hepático y sufrimiento cruel por las maniobras de alimentación forzada.
El ave ya lista es sacrificada en el lugar ya que no soportaría ningún transporte. Este hígado de color amarillento y frágil, pero no cirrótico, será transformado, según técnica culinaria de “savoir faire” en una exquisita entrada de una distinguida mesa donde acompañado de un excelente champagne o vino dulce del sur francés, hará olvidar esa pequeña molestia ocasionada al animal, en pos de ese gran placer que le generará al hombre.
Amo y señor de este universo que Dios creo para él y para que despliegue sin limite su perversa crueldad y haga sufrir a todo ser viviente que considere inferior y que no tiene posibilidad de defensa alguna.
Dr. Alberto A. Barbagallo
http://www.uva.org.ar/foie.htm
——————————————————————————————————————————
CERDOS
Muchas personas que saben de estos animales, los comparan con los perros, porque son igualmente amigables, leales e inteligentes. Los cerdos son naturalmente muy limpios y evitan, siempre que pueden, ensuciar el área donde viven. Cuando tienen la oportunidad de vivir lejos de las granjas industriales, pasan horas jugando, tumbados al sol y explorando los alrededores con su poderoso sentido del olfato. Estudios han demostrado que un cerdo puede ser más inteligente que un niño de 3 años de edad1, y es un animal de una gran sensibilidad. Si deseas saber más de la vida secreta de los cerdos, lee aquí.
Es prácticamente imposible compartir con estos animales, porque más del 97% de los cerdos de Estados Unidos son criados en granjas industriales2, y pasan su vida entera en sucios establos, sufriendo el constante estrés que produce el confinamiento y la privación de todo lo que naturalmente necesitan.
Los cerdos son alejados de sus madres cuando tienen menos que un mes de edad; sus colas son cortadas al igual que algunos de sus dientes, y los machos son castrados sin ningún tipo de anestesia. Pasan toda su vida hacinados en diminutos establos de concreto.
Las hembras dedicadas a la crianza son confinadas en estrechas jaulas de metal, donde pasan toda su miserable vida sin poder siquiera darse la vuelta. Poco después de parir, son inseminadas nuevamente para que sigan produciendo más animales. Este ciclo continúa por años, hasta que sus cuerpos finalmente quedan exhaustos y son enviadas al matadero.
Cuando llega la hora de morir en el matadero, estos inteligentes y sensibles animales son forzados a viajar kilómetros en camiones donde son empacados como si se tratara de cosas. Muchos animales mueren antes de llegar a destino, víctimas de la sed, calor o extremo frío.
De acuerdo con los informes de la industria, más de 170 mil cerdos mueren durante el transporte cada año en Estados Unidos, y más de 420 mil sufren lesiones que les imposibilita bajar del camión por ellos mismos3. Además de todo esto, muchos se encuentran completamente concientes cuando los sumergen en tanques de agua hirviendo para remover el pelo. La normativa obligan el aturdimiento previo antes de la matanza, pero frecuentemente este procedimiento no es efectivo.
2 U.S. Department of Agriculture, “Confined Animal and Manure Nutrient Data System: Swine,” U.S.D.A. Economic Research Service, 1997.
3 Joe Vansickle, “Quality Assurance Program Launched,” National Hog Farmer, 15 Feb. 2002.
LA INDUSTRIA DEL HUEVO
Los 245 millones de gallinas criadas para la producción del huevo, y conocidas como “gallinas ponedoras” en el argot avícola sufren una pesadilla que dura varios años. Una parte considerable de sus picos es cortada con una navaja ardiendo sin que les suministre analgésicos. Muchas gallinas, incapaces de comer por el dolor que este procedimiento les ocasiona, mueren de deshidratación y por un sistema inmunológico debilitado. Después de sufrir esta mutilación, las gallinas ponedoras son hacinadas en pequeñísimas jaulas conocidas como jaulas “batería”. Estas jaulas miden 41 x 46 cm., y en ellas son amontonadas hasta once gallinas. Cada una de estas gallinas necesita como mínimo 74 cm. para expandir sus alas, de modo que ni una sola de ellas podrán hacerlo, como ocurría normalmente en su hábitat natural.(1) Aún cuando tengan la suerte de vivir en jaulas “humanitarias”, es decir, cinco gallinas por jaula en lugar de 10 ó 11, es importante mencionar que las gallinas ponedoras pasarán todas sus vidas confinadas en un espacio equivalente al tamaño de un cajón de escritorio. Este espacio tan reducido es compartido por las cinco gallinas, haciendo imposible que se muevan cómodamente y que puedan aletear sus alas.(2)
Las jaulas son apiladas unas sobre otras, por lo que los excrementos caen a través de ellas, acumulándose en las jaulas que se encuentran en la parte inferior. El olor a amoníaco y estiércol densifica el ambiente, haciendo muy difícil el respirar. Las condiciones tan poco higiénicas favorecen la propagación de enfermedades en estos gallineros industriales. La palabra que mejor califica estos lugares es inmundicia. Muchas gallinas mueren en estas condiciones tan precarias, y las supervivientes son forzadas a vivir con gallinas moribundas y con los cadáveres de las que finalmente sucumbieron. Las gallinas muertas permanecen en las jaulas hasta que se pudren, haciendo aun más tormentosa la vida de las que sobreviven. La luz en estos gallineros industriales es manipulada constantemente; en un intento por maximizar el número de huevos que cada gallina pone, los trabajadores deciden no otorgarle alimento a las gallinas hasta por un periodo de catorce días. Esto ocasiona un choque en el metabolismo de las gallinas que induce un nuevo ciclo de empollamiento. Esta práctica cruel ha sido prohibida en varios países europeos.
Los pollos machos carecen de cualquier valor en la industria del huevo. Debido a esto, cada año millones de pollitos machos son introducidos en bolsas de plástico para que mueran asfixiados. Otros millones son lanzados vivos a trituradores.(3). Después de dos años de vivir en estas condiciones inhumanas, los cuerpos de las gallinas se han debilitado tanto que no pueden seguir poniendo huevos. Entonces son enviadas al matadero. Allí serán colgadas por las patas en una cinta industrial que las conducirá primero a ser degolladas y luego a ser lanzadas a bidones de agua hirviendo. Cuando las gallinas ponedoras llegan al matadero, han sido tan maltratadas, que el 29% de ellas tienen huesos fracturados.(4) Sus demacrados cuerpos están tan heridos, con moratones, huesos fracturados, malnutridos, que su carne solamente puede ser destinada a la producción de sopas de pollo o de alimento para perros y gatos.
(1) Compassionate Planet, “About the Animals Who Suffer,” Compassionate Planet, 2005.
(2) Allison Schiff, “Fowl Call: Treat Egg-Laying Hens Humanely,” Twin-Boro News, 28 Jul. 2004.
(3) Mench and Siegel.
(4) Knowles and Wilkins.
Fuente: GoVeg.com
LA INDUSTRIA DE LA CARNE DE POLLO: POLLOS DE CRÍA
Los pollos que dan cría a los 9 mil millones de pollos destinados al consumo humano (llamados broiler en ingles) en el mercado estadounidense han sido catalogados como gallus neglectedus, o “pollos maltratados” por el Dr. Joy Mench, un científico experto en pollos en la Universidad de California. El Dr. Joy decidió otorgarles esta etiqueta a los pollos que se dedican a dar cría debido a que su bienestar es completamente ignorado. (1) Al igual que los pollos “broiler” a los que dan a luz, los pollos de cría son confinados en gallineros inmundos sin acceso a la luz del sol, a aire fresco o a cualquier elemento natural que encontrarían en su hábitat natural.
Cuando los pollos de cría son polluelos, sus picos sensibles son mutilados con navajas calientes. Este procedimiento se hace con objeto de evitar que los pollos se picoteen entre ellos. El picoteo incesante entre ellos se debe a la frustración generada por el confinamiento al que son sometidos. En algunas ocasiones, los criadores deciden amputarles los dedos, espolones y crestas. Durante estas mutilaciones no se les suministra ningún analgésico, haciendo aún más doloroso el procedimiento. Muchos pollos, tras haber sido amputados sus picos, mueren de hambre porque no pueden comer debido al dolor tan intenso que sufren.
Los pollos de cría son obligados a vivir en granjas industriales por más de un año. Debido a que viven más tiempo que los pollos broiler, están más expuestos a una muerte ocasionada por el colapso de sus órganos. Esto se debe al hecho de que alcanzan un tamaño mayor que en la naturaleza. En un intento por evitar estas muertes súbitas, los dueños de las granjas industriales limitan drásticamente la cantidad de alimento otorgada a los pollos de cría. Los pollos, por ende, sufren hambre y frustración constantemente. Cuando toman más agua para poder mitigar su hambre, los trabajadores de los gallineros industriales reducen el agua disponible para evitar tener que limpiar más estiércol.(2) Algunos granjeros introducen placas de plástico en las fosas nasales de los pollos machos. Las placas sobresalen de ambos lados de la cara de los pollos, evitando que alcancen a través de las rejas la comida de los comederos de las gallinas.
Después de un año de privaciones y confinamiento, los cuerpos de los pollos de cría están tan exhaustos y maltratados para seguir poniendo huevos que finalmente son enviados al matadero. Frágiles y debilitados, son conducidos al lugar donde serán asesinados tras una larga vida tortuosa.
1“Feed Restriction: A Welfare Program of the Industry’s Own Making,” 2004.
2 C.J. Savory, P.M. Hocking, J.S. Mann, and M.H. Maxwell, “Is Broiler Breeder Welfare Improved by Using Qualitative Rather Than Qualitative Food Restriction to Limit Growth Rate?” Animal Welfare, 1996, p. 106.
Fuente: GoVeg.com
LA PESCA: UNA AGONÍA ACUÁTICA
Por miles de años se han extraído millones de peces de nuestros océanos, lagos y ríos. Recientemente la demanda por productos marinos ha aumentado y la tecnología moderna ha incrementado nuestra habilidad para localizarlos, pescarlos y consumirlos. Como resultado, los números de especies marinas se han reducido enormemente. En la actualidad, un tercio de todos los peces pescados en redes no son considerados valiosos para la industria pesquera y son devueltos al mar muertos o semi muertos.
La industria pesquera también ha creado criaderos artificiales en los que miles de peces comparten inadecuados, sofocantes y reducidos espacios (2,500 libras de peces en 2,500 galones de agua) en los que las enfermedades propias de estas especies se desarrollan rápidamente. Todos estos peces viven en tanques en los que cientos de peces viven, comen y defecan haciendo necesario el uso constante de productos agroquímicos, desinfectantes, herbicidas, hormonas, vacunas y otras drogas utilizadas para combatir enfermedades y parásitos.
Cuando los peces alcanzan el peso necesario para ser enviados al mercado, son depositados en tanques oxigenados que los llevaran directamente a los mataderos donde la carga es depositada en grandes depósitos de metal. Allí, los peces que sobrevivieron este cruel proceso y la tensión del transporte mueren sofocados. En algunos restaurantes los peces son consumidos vivos. Se les quitan las vísceras, se les filetea y son servidos a los consumidores.
Algunas personas piensan que los activistas por los derechos de los animales van demasiado lejos en sus intentos por defender a los peces. Muchas personas incluso cuestionan la facultad de estos animales a experimentar dolor o angustia. Estas percepciones hacen que ciertos individuos enfáticamente afirmen que los peces no sienten absolutamente nada cuando se resisten a ser pescados en redes o anzuelos. Asimismo, ignoran totalmente la desesperación causada por la asfixia al ser sacados del agua o la cruel práctica de atarlos a los botes con filosos anzuelos para mantenerlos vivos y “frescos” en el agua. Llegando al colmo de lo absurdo, algunas personas creen que los peces no sienten dolor, porque si lo sintieran no se provocarían aún más dolor al jalar el hilo de la caña de pescar tratando de escapar. Cuando los peces se aterrorizan, tratan de nadar mar adentro para librarse de lo que les ocasiona dolor o temor pero esto no quiere decir que no sientan dolor.
Sin embargo, gracias a los avances en neuroquímica, se ha comprobado que los peces (al igual que otros animales vertebrados, incluyendo a los humanos) poseen un sistema altamente desarrollado que puede protegerlos en situaciones de dolor extremadamente intenso. Este sistema produce substancias naturales similares al opio (enquefalinas y endorfinas) cada vez que un animal se lastima. Estas substancias también han sido encontradas en los tejidos de los gusanos de tierra tan comúnmente usados como carnada por los pescadores. Cuando los cuerpos de estos pequeños animales son atravesados por los ganchos de los anzuelos, ellos definitivamente son capaces de experimentar dolor.
Algunas especies de peces cambian instantáneamente de color cuando se alarman regresando a su color original únicamente cuando el peligro pasa. Estas alteraciones en coloración (similares a cuando una persona palidece de miedo) son indicaciones de cambios bioquímicos internos que se producen debido a reacciones emocionales tales como pánico y comportamientos escapistas. Por lo tanto, es totalmente ilógico presumir que no existen experiencias subjetivas o sentimientos de miedo asociados con estas emociones.
Esto comprueba que un pez y un ser humano poseen sentimientos subjetivos. Pero, al igual que el alma, éstos no pueden ser revelados a través de disecciones o mediciones técnicas.
Sin embargo, neurocientíficos han descubierto que todos los animales vertebrados, incluyendo a los peces, poseen un sistema receptor benzodiazepino en sus cerebros. Este sistema receptor es bloqueado con drogas como Valium la cual tiene la propiedad de reducir el miedo y la ansiedad en los humanos.
Personas que mantienen peceras reportan que algunas veces los peces dan muestras de depresión, tornándose pálidos y letárgicos cuando son separados de sus parejas. Y recientemente, etologistas han demostrado que peces sociables como los peces dorados (goldfish) no se comportan normalmente cuando se les priva del contacto con otros peces de su misma especie. Concluímos entonces con la premisa de que los peces son animales que sienten y que son capaces de experimentar dolor y miedo en una forma muy particular, al igual que la vasta multitud de seres humanos.
Muchas personas, por ignorancia o indiferencia, consideran el deporte de la pesca como un pasatiempo relajante y gratificante. Involucarn a sus hijos desde una edad temprana, inculcándoles el érroneo mensaje de encontrar diversión con la muerte violenta de un animal que tiene derecho a vivir en paz en medio de su elemento natural.
Enséñeles a sus hijos a respetar a todo ser viviente y comparta con ellos pasatiempos sanos, gratificantes y libres de crueldad.
Las cápsulas de aceite de pescado capitalizaron el mercado mundial luego de que fueron recetadas como la cura milagrosa para los numerosos y alarmantes casos de enfermedades de tipo cardíaco y arterosclerosis entre los consumidores de carne de los Estados Unidos.
Pero a pesar de que parece que el aceite de pescado tiende a reducir los triglicéridos en la sangre, diferentes estudios clínicos aún no han determinado los efectos de un consumo a largo plazo.
Aparte de su alto contenido grasoso, sus ingredientes activos pueden causar efectos secundarios impredecibles tales como un incremento en la duración de hemorragias ya que actúa como un adelgazador de la sangre que evita que las plaquetas formen coágulos.
*Agradecemos mucho a Maru Vigo de Tucson Animal Net por la valiosa información.
LAS GRANJAS INDUSTRIALES
La producción de carne, huevos y productos lácteos a menor costo provoca que el negocio de la ganadería y crianza de animales para consumo humano trate a los animales como mercancías u objetos. La tendencia en el mundo moderno ha sido reemplazar las pequeñas granjas familiares por las “granjas factoría”: enormes bodegas donde los animales viven hacinados en jaulas, establos o corrales donde ni siquiera pueden moverse.El Doctor en Medicina Bernard Rollin explica que “económicamente, es más eficiente colocar un gran número de aves en cada jaula, aceptando una baja productividad por ave, pero obteniendo mayor productividad por jaula. (…) Cada ave puede “producir” un mayor peso, debido en parte a que están inmóviles, sin embargo sufren por esta misma falta de movilidad.(…) Los pollos son baratos, las jaulas son caras.”1En un artículo del periódico de la industria de la carne de cerdo, National Hog Farmer, se recomienda que el espacio para los cerdos se reduzca de 2.44 a 1.83 metros cuadrados por cerdo, sugiriendo que “el hacinamiento de cerdos favorece la productividad total”. En el número de septiembre de 1976, se afirmaba: “Olvidemos que el cerdo es un animal. Tratémoslo sólo como una máquina de la fábrica.”
Aves
Prácticamente todas las aves son criadas en granjas factorías.2 En los edificios densamente poblados se acumulan enormes cantidades de desechos. El amoniaco resultante causa quemaduras en los ojos, piel y tracto respiratorio de las aves.3 Para evitar pérdidas por ataques entre aves, los criadores cortan un tercio del pico de pollos, patos y pavos.4 Las aves padecen terribles dolores durante semanas. Algunas mueren de hambre al no poder comer.5
Gallinas ponedoras
Colocadas en jaulas de alambre, en un espacio menor a 15 cm por ave,6 las gallinas se quedan paralíticas y mueren de asfixia y deshidratación. Cuerpos en descomposición se suelen encontrar en las jaulas junto a las gallinas vivas. Cuando la producción desciende, las gallinas son enviadas al matadero, y sus esqueletos están tan frágiles que muchas sufren rotura de huesos durante su transporte y manejo.7
Cerdos
Al referirse a la película Babe, el reputado periodista canadiense Morley Safer dijo en 60 Minutes: “Así es como la gente prefiere pensar que viven los cerdos. Los Babes de la vida real no ven en sol durante su corta vida, no tienen paja para echarse, ni lodo para refrescarse. Las cerdas viven en jaulas tan angostas que ni siquiera pueden darse la vuelta, viven sobre rejillas de metal para que su excremento no se acumule y caiga a depósitos localizados por debajo de sus jaulas”. 8
Vacas lecheras
De 1940 a 1999, la producción lechera de una vaca promedio subió de 2.3 a 8.9 toneladas anuales tras ser inyectadas con la hormona de crecimiento bovino; 9 algunas vacas llegaron a producir 30 toneladas de leche cada una.10 Una alta producción de leche incrementa el índice de vacas con daños en las ubres, cojera, mastitis (inflamación e infección de las ubres) y desórdenes metabólicos.11Mantener a las vacas una vez que su producción declina no es rentable, así que son enviadas al matadero a la edad de 5 ó 6 años,12 aun cuando su promedio de vida en condiciones naturales es de 20 años.A las vacas lecheras rara vez se les permite amamantar a su ternero. Los machos son enviados al matadero al nacer, o destinados a la crianza de carne de ternera, donde se les mantiene inmovilizados en establos individuales para que generen así una carne pálida y blanda. Así viven 4 meses antes de enviarlos al matadero.
Transporte
Expuestos a las inclemencias del tiempo, durante su transporte al matadero los animales permanecen horas amontonados en sus propios excrementos. Como consecuencia, muchos resultan heridos, enfermos, o están demasiado débiles para caminar, aun cuando se les obliga a hacerlo mediante golpes o descargas eléctricas. Estos animales son arrastrados con cadenas hasta el matadero o apilados en montones donde se les deja morir.13
Granjas orgánicas
Orgánico no significa sin crueldad. Si bien algunas granjas mejoran los estándares de las granjas factoría, la única manera de garantizarlo es visitándolas.
Peces
La FAO clasifica el 75% de las reservas marinas como explotadas, sobreexplotadas o agotadas. Cientos de miles de mamíferos, incluyendo delfines, mueren anualmente en las redes pesqueras. El sector de la alimentación que crece más rápidamente es el de las pesquerías.14 Agua sucia, estrés, agresión, heridas, enfermedad y muerte son el resultado de la densidad en las piscifactorías. 15
Si los mataderos tuvieran paredes transparentes…
Si sobreviven a la crianza y al transporte, los animales, ya sean de granjas factoría o de crianza “al aire libre”, terminan en el matadero.Los métodos más comunes de aturdimiento antes de matarlos son:
Pistola neumática. Con una especie de pistola se le clava al animal una barra de metal en el cerebro. Este método no es siempre efectivo, porque acertarle a un animal que lucha por su vida y forcejea es difícil.16
Aturdidor eléctrico. A través de una descarga eléctrica se le produce una parálisis al animal antes de degollarlo. Según un el Dr. Temple Grandin, asesor de la industria cárnica, “un voltaje insuficiente puede causar que el animal quede paralizado, pero que no haya perdido la sensibilidad.”“
Los cerdos, a diferencia del ganado, son sumergidos en tanques de agua caliente después de ser aturdidos para que su piel se ablande. Por supuesto, en muchos mataderos es común que muchos animales lleguen vivos a este proceso. Un vídeo secreto tomado en un matadero de Iowa, muestra cómo los cerdos chillan y patalean mientras se les sumerge en el agua.”17
Para inducir la parálisis en aves y facilitar su matanza es común usar el sistema del aturdidor eléctrico. Sin embargo, no se sabe si este sistema es completamente efectivo, aunque en sí mismo es una “experiencia intensamente dolorosa”.18 Cada año, un inmenso número de pollos, pavos, patos y gansos son ahogados en tanques de agua hirviendo aún vivos.19, 20
Fuente: Vegan Outreach Notas:1 Dr. Bernard E. Rollin, Farm Animal Welfare, 2003.
2 Dr. Peter Cheeke, Contemporary Issues in Animal Agriculture, 2004.
3 Poultry Perspectives (MD Cooperative Extension), 2002;4(1).
4 Agricultural Research (USDA ARS), 2005 Mar;53(3):4–7.
5 J Appl Anim Welf Sci, 2001;4(3):207–21.
6 USDA APHIS VS, Reference of 1999 Table Egg Layer Management in the U.S., 1/00.
8 “Poder Porcino,” 60 Minutes, 6/22/03.
9 USDA, NASS, Agricultural Statistics 2005.
10 USDA, Animal Welfare Issues Compendium, 9/97.
11 Scientific Farm Animal Production, libro de texto, octava ed., 2004.
12 USDA, Survey of Stunning & Handling, 1/7/97.
13 Video The Down Side of Livestock Marketing (Farm Sanctuary, 1991).
14 Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, El estado de las pesquerías del mundo y la acuacultura (SOFIA), 2004.
15 Comisión Ballenera Internacional, SC/55/BC5, 5/03. 7 Poult Sci, 2004;83:184–92
16 Temple Grandin, “Animal Welfare and Humane Slaughter,” noviembre, 2004.
17 “Modern Meat: A Brutal Harvest,” Washington Post, 4/10/01.
18 “Humane Slaughter of Poultry: The Case Against the Use of Electrical Stunning Devices,” J Ag & Env Ethics, julio, 1994.
19 USDA, FSIS, Animal Disposition Reporting System, 2002.
20 USDA, FSIS, Meat and Poultry Inspection Manual, parte 11.
Fuente: AnimaNaturalis
[...] LAS GRANJAS INDUSTRIALES [...]